Una botella de vodka de 500 dólares y sentarse en la mejor mesa de una discoteca neoyorquina de moda fue la causa de la pelea entre el segundo hijo de la princesa Carolina de Mónaco, Pierre Casiraghi y el empresario estadounidense Adam Hock, informó el diario New York Post.
El diario señala que el propietario del establecimiento en el que ocurrió la pelea el sábado, el conocido club "Double Seven" del Meatpacking District de Manhattan, "ha sido acusado de atacar al príncipe y a sus tres amigos".
La pelea, al parecer, ocurrió cuando Hock, un financiero de 47 años, estaba sentado en un mesa de la discoteca junto a unas modelos y "unos borrachos creyeron que merecían estar en la mejor mesa y con las chicas más guapas", señaló el empresario al diario neoyorquino.
También dijo que no reconoció a Casiraghi, hijo menor de Carolina y su segundo marido, el fallecido Stefano Casiraghi, y que fue Stavros Niarchos quien comenzó la pelea.
Hock dijo al Post que él lo único que hizo fue defenderse de "empujones y puñetazos que venían de todos lados" y "de un botellazo en un hombro". Casiraghi también recibió atención médica y, según dice el diario mencionando a testigos de la pelea, el príncipe monegasco habría resultado con la mandíbula rota y con varios golpes en el rostro. EFE.

