Las baladas del mexicano Luis Miguel, la salsa del puertorriqueño Marc Anthony y el pop elegante del británico Morrissey deleitarán al público que, del 22 al 27 de febrero, asistirá al Festival de Viña del Mar (Chile), en una edición en la que reinarán los ritmos tropicales.
En su versión número 53, el cartel del certamen musical más importante de Latinoamérica mezclará la experiencia de artistas consolidados, como el dominicano Juan Luis Guerra y el argentino Diego Torres, con la frescura de nuevos valores como el estadounidense de origen dominicano Prince Royce y su visión renovada de la bachata caribeña.
La actuación del británico Morrissey, la estrella anglo invitada de esta edición, acaparará la atención de la tercera jornada, en la que el chileno Daniel Muñoz, especialista de la cueca brava, uno de los géneros del baile tradicional chileno, y el veterano artista ítalo-belga Salvatore Adamo también desfilarán por el escenario.
El sábado llegará el turno de Los Bunkers, un grupo de rock contemporáneo conformado por chilenos afincados en México, a los que tomará el testigo el guitarrista Manuel García, un trovador asociado a la nueva canción chilena. La noche se cerrará a ritmo de cumbia con los grupos argentinos Ráfaga y Garras de Amor.
Además, el auditorio chileno podrá disfrutar las baladas románticas del puertorriqueño Luis Fonsi y una corta actuación de la española Rosana, jurado del certamen.
El cantautor español José Luis Perales y el humorista chileno Bombo Fica serán el tentempié previo al concierto de Juan Luis Guerra, que con sus consolidados ritmos tropicales pondrá el broche de oro al festival. EFE

