El FC Basilea volvió a sorprender en la Liga de Campeones y derrotó por 1-0 al Bayern Múnich en el partido de ida de octavos de final, tras haber sido el verdugo del Manchester United en la fase de grupos.
El conjunto de Jupp Heynckes se verá obligado a remontar dentro de tres semanas si quiere mantener sus opciones en una competición en la que parte como uno de los favoritos, ya que la final se disputará en el Allianz Arena de Múnich.
La primera parte terminó empatada sin goles, lo que hay que atribuirlo ante todo a los dos porteros, Jan Sommer y Manuel Neuer, y parte también a la mala suerte del Basilea, que estrelló un balón contra el poste y otro contra el larguero.
En el segundo tiempo, el Bayern empezó a controlar más el partido y las llegadas del Basilea se hicieron menos frecuentes y menos peligrosas.
El Basilea no había tenido ninguna ocasión en la segunda parte pero en la primera que tuvo llegó el gol. Stocker, en el minuto 76, quedó sólo ante Neuer, tras un pase de Xoa, y metió, desde corta distancia, el balón por entre las piernas del meta alemán.
Tras el gol, el Basilea se adueñó del partido. El Bayern no solo tuvo problemas para llegar en los últimos partidos sino incluso para apropiarse del balón.

