Como todos los años, el cardenal Juan Luis Cipriani celebró esta mañana la tradicional Misa y Te Deum por Fiestas Patrias, en la que estuvieron presentes el presidente Ollanta Humala y la primera dama, Nadine Heredia, ministros y autoridades políticas, militares y judiciales.
Durante su discurso, el Arzobispo de Lima se manifestó sobre varios temas de coyuntura, especialmente la repercusión en la sociedad de algunos movimientos de ideología senderista (Movadef), conflictos sociales y hasta del litigio que sostiene con la Pontificia Universidad Católica del Perú.
“Cuando grupos movidos por ideologías de egoísmo, de mentita y violencia pretenden aislar de a unidad a la patria, esta se debilita y surgen manejadas de pasiones, de ideas y propósitos que estacan maltratan a la sociedad retrasando su progreso”, manifestó.
La iglesia no es un partido político
Asimismo, indicó que “en ocasiones existe una preocupación exclusiva por el lucro, y por el otro se agrupan por conveniencias particulares o de grupos. Se desinteresan del presente y se escogen de hombros ante el futuro. Un día rompen la vinculación con los recuerdos, otro día maltratan una institución. Otro día destruyen un monumento, mientras los tibios piensan, se resignan y callan. El predominio del egoísmo puede convertir a las personas en instituciones, en cuerpos sin almas, sin espíritu”.
Y agregó: “La iglesia que siempre ha estado presente con su amor a la patria. La iglesia no es un partido político, ni una ideología social, la iglesia reconoce, enseña y promueve el amor a la patria y respalda desde su identidad múltiples iniciativas al servicio de los más necesitados”.
Además, sostuvo que no concibe “que se dañe el alma de la iglesia, de nuestra madre, y se hable de ella con frialdad y desapego, del amor, cuando se exige fidelidad y lealtad y se prueban en el amor y sacrificio”.
La iglesia es my respetuosa de las leyes
En referencia al litigio que sostiene con la PUCP, Cipriani dijo: “La iglesia en el mundo entero, también en el Perú es my respetuosa de las leyes en el país, y también de los tratados internacionales que la vincula. Jamás la iglesia pedirá excepciones ni especialidades por encima de la ley. Solo nos impulsa el mandato de Cristo. Amarnos a los uso y otros como yo los he amado”
Finalmente recalcó su posición sobre las ideologias violentistas: “No nos dejemos engañar por el señuelo que pretenden imponer con su falsas promesas que hemos visto fracasar en la historia reciente, en el Perú y en el mundo”.



