Durante el último debate de los candidatos a la presidencia de México, la atención de los televidentes y usuarios de las redes sociales se centró en algo más que las propuestas y planes de gobierno.
Quien realmente se llevó las miradas fue Julia Orayen, modelo que llegó a aparecer en una edición de la revista Playboy en el país azteca, y que tuvo a su cargo el ayudar como edecàn a que el debate se desarrolle con normalidad.
Según algunos portales encargados de analizar las estadísticas en Twitter, aproximadamente la modelo recibió una 18.780 menciones, y pasadas las nueve de la noche el perfil creado dobre ella en la red social, ya superaba los 11 mil 500 seguidores.


