Raúl García Albornoz, dueño del centro de rehabilitación incendiado, ‘Cristo es Amor’, podría ser condenado a ocho años de prisión por el delito de exposición de personas al peligro, al ser responsable de la muerte de 27 personas que se encontraban dentro de dicho centro.
Para el abogado penalista Mario Amoretti, García Albornoz podría recibir "un mínimo de 4 y un máximo de 8 años de cárcel", una condena benigna por la fatalidad del siniestro.
Según explicó el abogado cuando una persona muere por acción negligente, la persona que tiene responsabilidad, dependencia o tutela será reprimida con pena privativa que puede llegar hasta ocho años.
Sin embargo, "con los beneficios penitenciarios” podría salir en dos años, indicó Amoretti en RPP.
Además, sostuvo que la Municipalidad de San Juan de Lurigancho también tendría responsabilidad penal y civil por lo ocurrido pues "no cumplió con su deber de fiscalizar este tipo de establecimientos y exigir la respetiva licencia de funcionamiento municipal".

