Río de Janeiro, (EFE).- El derrumbe de tres edificios en el centro de Río de Janeiro ha dejado hasta hoy 17 muertos y cinco desaparecidos, pero también interrogantes sobre las causas y responsables de la tragedia.
Tres días después del accidente, los equipos de salvamento siguen escarbando entre la montaña de concreto, hierros retorcidos y cables en busca de cadáveres, tras descartarse la posibilidad de que alguien pueda estar con vida bajo las toneladas de escombros a las que fueron reducidos los tres inmuebles el miércoles por la noche.
La cifra de desaparecidos, que había oscilado entre 15 y 22 se redujo hoy a cinco, según el jefe de la Defensa Civil de Río de Janeiro, coronel Sergio Simões.
"Hoy trabajamos con una expectativa de 22 personas (desaparecidas), siendo que 17 (cadáveres) fueron encontrados y cinco estarían todavía desaparecidas", dijo Simoes este sábado al canal de televisión Globo.
Los trabajos de los bomberos para recuperar todos los cadáveres y retirar las toneladas de escombros continúan sin descanso en la calle Treze de Maio, próxima a la plaza Cinelandia, donde el ambiente hoy era más gris por la lluvia que cayó hasta el mediodía.
Posible causa
Según las autoridades, el primero en desmoronarse el miércoles por la noche fue el edificio Liberdade, de 20 pisos, cuyo impacto arrastró al vecino Colombo, de 10 plantas, y los escombros de ambos sepultaron un pequeño inmueble comercial de cinco pisos que estaba entre los dos.
Las autoridades también investigan la posibilidad, más remota, de que una vieja filtración de agua en la última planta haya corroído las columnas de sustentación y causado un daño estructural.

