Los recientes nombramientos del presidente, Ollanta Humala, en puestos claves para la administración Pública como las jefaturas de Inteligencia Nacional y Defensa Civil en manos de exmilitares, propiciaron serios cuestionamientos sobre éstas personas de su confianza.
El primero recayó sobre el Capitán del Ejército en retiro, Víctor Manuel Gómez Rodríguez, flamante titular de la Dirección Nacional de Inteligencia, debido a que nunca antes había ejercido un cargo público.
“Se está nombrando a una persona cuyo mérito es el de pertenecer a la promoción de Ollanta Humala. ¿Cuáles son los méritos?, ¿cuáles son los activos que el representa en términos de inteligencia para hacerse cargo de este tema?” criticó el periodista Víctor Ponce.
¿Cambio de favores?
La designación del ex Coronel del Ejército, Luis Humberto Pereyra Briceño, como nuevo Jefe del Indeci también fue cuestionada. El militar en retiro es sindicado como el responsable de haber sustraído documentos del legajo del caso "Madre Mía", hecho que le habría permitido al mandatario salir bien librado de las acusaciones de presuntas violaciones a los derechos humanos cometidas en 1992.
“Este nombramiento se presta a interpretar que existe un canje de favores no cierto?, y se presta a que la suspicacia se agrande y se dilate más y más”, expresó Ponce.
Designaciones polémicas
También cuestionó el nombramiento del ex coronel, Adrián Antonio Villafuerte Macha, como consejero presidencial en temas de Seguridad y Defensa por haber sido secretario personal del General César Saucedo Sánchez, hombre fuerte del ex asesor Vladimiro Montesinos durante el gobierno de Alberto Fujimori.
Sin embargo la polémica también alcanzó a Eduardo Roy Gates, flamante consejero en asuntos jurídicos del presidente Humala, por haberse desempeñado hasta hace poco como defensa de Rómulo León Alegría, uno de los involucrados en el caso "Petroaudios", el mayor escándalo de corrupción durante el régimen aprista.
Además de Ricardo Soberón, ex asesor de la cocalera Nancy Obregón y enemigo declarado de la erradicación de hoja de coca en el Perú, quien asumió la jefatura de la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida). Otro cuestionado nombramiento sería la voceada designación del dirigente deportivo Juvenal Silva en la presidencia de Sedapal.

